Notas ambientales Nº3
- Alexandra Alvarado

- 13 may
- 3 min de lectura
HUMEDALES URBANOS EN CHILE:
Cuando un solo criterio define el límite

Una revisión crítica del modelo chileno de delimitación de humedales urbanos y la propuesta de avanzar hacia un enfoque multiparámetro.
El aumento de declaratorias de humedales urbanos y la creciente judicialización de delimitaciones han instalado una discusión técnica sobre la forma en que se aplican los criterios de delimitación establecidos en el artículo 8 del Reglamento de la Ley N°21.202.
A partir de antecedentes técnicos, administrativos y jurisprudenciales, emerge una tensión relevante entre el enfoque actualmente utilizado en Chile —basado en la suficiencia de cualquiera de los tres criterios de delimitación— y el estándar multiparámetro desarrollado internacionalmente para la identificación de humedales.
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El modelo chileno de delimitación de humedales urbanos.
La Ley N°21.202 y su Reglamento establecen una definición amplia de humedal urbano, basada en la Convención Ramsar y orientada a fortalecer la protección de estos ecosistemas en áreas urbanas.
En particular, el artículo 8 del Reglamento incorpora como criterios mínimos de delimitación un (i) régimen hidrológico, (ii) suelos hídricos; y/o (iii) vegetación hidrófita.
La utilización de la expresión “y/o” permite que la delimitación pueda sustentarse en cualquiera de dichos criterios.
Por su parte, la “Guía de Delimitación y Caracterización de Humedales Urbanos de Chile” (MMA, 2022) desarrolla metodológicamente la forma de verificar y aplicar estos criterios en terreno.
En la práctica, este enfoque ha permitido que sectores con presencia parcial o aislada de humedad, saturación temporal o vegetación asociada a humedad sean incorporados dentro de polígonos de humedales urbanos, incluso en situaciones donde no necesariamente se verifica continuidad ecosistémica ni una dinámica funcional consolidada propia de un ecosistema de humedal.
El enfoque ecosistémico del modelo norteamericano.
La principal referencia técnica internacional utilizada por la propia Guía del Ministerio del Medio Ambiente corresponde al “Wetlands Delineation Manual” del US Army Corps of Engineers (1987).
Dicho manual establece expresamente que:
los humedales deben evaluarse mediante un enfoque multiparámetro;
la sola presencia de uno de los criterios puede inducir errores técnicos;
y la concurrencia conjunta de hidrología, vegetación hidrófita y suelos hídricos aumenta la precisión, consistencia y credibilidad de las delimitaciones.
En otras palabras, el modelo norteamericano considera que los tres parámetros representan expresiones ecológicas interdependientes de un mismo sistema.
En este contexto, una de las principales diferencias metodológicas radica en que el modelo chileno sustenta la delimitación con la presencia de al menos uno de los criterios reglamentarios, mientras que el estándar norteamericano se basa en la concurrencia conjunta de los tres parámetros.
Implicancias prácticas del enfoque actual.
Diversos expedientes técnicos revisados muestran situaciones en las cuales drenajes artificiales, zanjas, depresiones topográficas, quebradas urbanas, sectores con rellenos históricos, o áreas hiperhúmedas del sur de Chile, han sido interpretados como humedales urbanos debido únicamente a la presencia aislada de uno de los criterios. En regiones de alta pluviosidad, la sola presencia de saturación temporal o indicadores parciales de hidrología puede responder a condiciones climáticas regionales y no necesariamente a la existencia de un ecosistema de humedal funcional. | ![]() |
La consecuencia práctica es relevante: la expansión interpretativa de humedales urbanos aumenta la incertidumbre regulatoria, complejiza la planificación territorial y favorece la judicialización de proyectos.
Desafíos metodológicos para el sistema chileno.
![]() | La principal conclusión que emerge del análisis es que el debate actual no parece centrarse en reducir o ampliar la protección ambiental de los humedales urbanos, sino en cómo desarrollar metodologías de delimitación que permitan distinguir adecuadamente entre condiciones húmedas aisladas y ecosistemas de humedal funcionales. En este contexto, el sistema chileno podría beneficiarse de una evolución metodológica hacia un enfoque multiparámetro, basado en la interacción funcional y persistente entre hidrología, suelo y vegetación, y no únicamente en la presencia aislada de alguno de estos elementos. Ese es precisamente el fundamento conceptual del estándar internacional desarrollado por el “Wetlands Delineation Manual” del US Army Corps of Engineers (1987). |
Avanzar hacia este tipo de enfoque no implica reducir la protección ambiental de los humedales. Por el contrario, podría contribuir a mejorar la consistencia técnica de las delimitaciones, reducir la discrecionalidad interpretativa, fortalecer la credibilidad de las declaratorias y aumentar la certeza regulatoria asociada a los humedales urbanos en Chile.






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