Notas ambientales Nº2
- Loreto Madrid

- 7 may
- 3 min de lectura
DESALADORAS EN EL SEIA

Brechas técnicas estructurales en proyectos de desalinización en el
SEIA, 2013–2026: El análisis de 18 proyectos de desalinización evaluados en el SEIA chileno entre 2013 y 2026 revela un conjunto de brechas técnicas estructurales que convergen en una observación común: el diseño técnico de una desaladora costera en Chile se desarrolla en un marco normativo con espacios no resueltos, que el evaluador del SEIA gestiona mediante referencias internacionales y estándares metodológicos sectoriales.
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Chile no cuenta con un estándar único para descarga de salmuera
La descarga de salmuera de plantas desalinizadoras se regula supletoriamente por el DS N° 90/2000 (Tabla 5 para descargas a aguas marinas) y por el DS N° 1/1992 del Ministerio de Defensa, ninguno de los cuales fue diseñado considerando las particularidades del vertido hipersalino —densidad superior al cuerpo receptor, gradiente salino por gravedad, interacción con oxígeno disuelto y efectos específicos sobre comunidades bentónicas—.Esta brecha fue reconocida explícitamente por la Corte Suprema en la sentencia Rol 22.356-2021.
La práctica evaluativa resuelve esta brecha mediante exigencias caso a caso: modelación dinámica de pluma con validación in situ, bioensayos de toxicidad aguda y crónica con especies endémicas, y un criterio operativo de exceso salino sobre la salinidad ambiente que toma como referencia normativa internacional —10% en el estándar español, 5% en el australiano—.
Diseño técnico: Si el escenario base de modelación de la pluma no demuestra cumplimiento del 5% australiano en el campo cercano del difusor (estándar referencial más exigente entre los aplicables), el diseño técnico requerirá ajustes.
“Adultos equivalentes": La medida para cuantificar biota succionada.
El paso desde evaluaciones descriptivas hacia cuantificación numérica constituye un endurecimiento material del estándar probatorio del titular.
El estándar metodológico exigido al titular ha evolucionado hacia la aplicación del Proyecto FIPA 2016-53 "Implementación de la Metodología de Estimación del Impacto por Succión de Recursos Hidrobiológicos para Proyectos Sometidos al SEIA", que requiere expresar la pérdida proyectada en términos de adultos equivalentes —número y biomasa anual—, con un horizonte de seguimiento de seis años propuesto por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura.
Las implicancias de diseño son concretas: caracterizar la estacionalidad de biomasa planctónica, identificar especies de interés comercial presentes en la columna de agua captada, y disponer desde el diseño de una estación de muestreo al interior del sistema de aducción.
Estándar emergente: efectos acumulativos.
Numerosas observaciones de evaluador evidenciadas en el corpus consignan explícitamente la necesidad de evaluar la relación de la descarga del proyecto con otras descargas autorizadas o en evaluación en la misma bahía. En una bahía de la zona central, la evaluación de un proyecto en calificación incluye el análisis de interacción con una descarga previamente autorizada que actualmente no opera; el evaluador exige caracterizar el efecto acumulativo con el escenario que resultaría de una eventual nueva tramitación. | ![]() |
Este tipo de análisis, que va más allá del impacto unitario del proyecto, es ya un estándar de buena práctica sectorial que conviene incorporar al due diligence previo a la decisión de localización.
Las bahías con concentración de descargas previas pueden activar exigencias evaluativas considerablemente mayores que un emplazamiento aislado equivalente.
El concepto de "área de sacrificio bentónica" ya está reconocido.
En la evaluación de uno de los proyectos analizados, el propio titular reconoció textualmente que la descarga generaría un área de sacrificio en el entorno inmediato de la pluma, con potencial proliferación de especies tolerantes y sustitución de especies más sensibles. El evaluador del SEIA asumió este reconocimiento conceptual y reorientó la evaluación hacia la delimitación, monitoreo y aceptación del impacto residual. Este antecedente, aplicable a todo proyecto costero posterior, implica reconocer que cualquier desaladora generará impactos bentónicos locales no plenamente evitables, y que la evaluación debe enfocarse en acotar y monitorear el área.
Subestimar el impacto, podría traer como consecuencia iteraciones adicionales en el proceso de evaluación ambiental con el consecuente aumento de plazos de tramitación.



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